SUEÑO ASTRONÓMICO III: Polvo de estrellas
Estaba Fernando hoy organizando sus papeles astronómicos cuando se ha acercado a mi mesa con uno y me ha dicho: ¿a que no sabes qué es esto?
Cuando lo he leido me he quedado sorprendida y feliz. Era un documento que habia escrito hace tiempo y que pensaba que lo había perdido.
El papel contenía por escrito un sueño que habia tenido hacia mucho tiempo, y hoy quiero compartirlo con vosotros.
A veces me maravilla lo que la mente puede ofrecer, y cuando se trata de sueños astronómicos.. más aún!
El relato onírico que os voy a contar se remonta unos años atrás, concretamente del 29 de diciembre de 2004.
Nos encontrabamos varios amigos aficionados a la astronomía en el campo, entre ellos estaba Fernando y Droy, nuestro amigo de andanzas electrónicas y aunque habia mucha gente nos separamos un poco para charlar. El entorno era un lugar abierto al que habíamos llegado en coche y después andando; parecía un cine al aire libre pero no veia la pantalla.
Todos los que nos acompañaban se prepararon para la "pelicula" y nosotros con ellos. Nos tumbamos en el suelo y comenzamos a mirar al cielo... esa era la pantalla... ahora ya lo sabiamos.
Entonces empezó el espectáculo: comenzaron a llegar estrellas fugaces desde todos los puntos del horizonte. Ascendían desde el norte, sur, este y oeste para acabar convergiendo justamente en el cenit... (en todo lo alto) lo que para nosotros era el centro de la visión. Las estrellas eran muy brillantes. Mientras ascendían parecian querer chocar unas con otras, como peleando por llegar al centro antes que las demás, pero solo rebotaban entre ellas y entonces se quedaban flotando como suspendidas entre el fondo del cielo y nosotros. El brillo de estas magníficas estrellas fugaces era muy intenso y abundaban las de color blanco y azul. Alguna que otra aparecía de color naranja pero eran pocas.
Por momentos se habian acumulado muchas ya en la zona central sobre nuestros ojos y el conjunto me recordaba al cúmulo abierto del Joyero, en la Cruz de Sur. Este no es visible a simple vista por lo que la visión de la pelicula estelar resultaba de lo más fascinante y sobrecogedor.
Entonces algo ocurre: las estrellas de ese cúmulo recién formado sobre nosotros comienzan a brillar intermitentemente, como si "tililaran". Chisporroteaban como diamantes vivos que giraran sobre sí mismos. No tengo palabras para describir las emociones que sentí, solo sé que se me hizo un nudo en la garganta de la emoción. Además de estar alucinando por el espectáculo de semejante lluvia de estrellas (nunca imaginé ver una de esta manera donde todas van hacia el radiante y se acumulan formando grupos) sentia que algo iba a suceder de un momento a otro... no se, tuve un presentimiento.
Entonces ocurrió: comenzó literalmente a "llover" gotitas cristalinas que venían precisamente de cada una de esas estrellas nuevas que se habían situado sobre nosotros. Los ojos y la boca no podían estar más abiertos.
Se notaba perfectamente que eran esferas transparentes (como gotas) y que caían igual que lo hacen las gotas de agua de lluvia, pero en este caso lo hacían mucho más lentamente, permitiendo disfrutar de su estructura y brillo. Unas eran más grandes que otras y la suavidad con la que caian nos hipnotizaban. Era curioso verlas descender suavemente, no como lo hace el agua de lluvia.. y sobre todo lo que más nos fascinaba era verlas salir desde el interior de cada una de las estrellas... como si se vaciaran a modo de ofrenda sobre nosotros para mostrarnos su mágico contenido. Podiamos verlas desde el instante en que aparecian hasta que se acercaban al suelo.
Cuando comenzaron a llegar al suelo las primeras "gotas de lluvia de estrellas" todos buscabamos la manera o la suerte de que alguna nos rozara la cara, nos tocara el rostro. No se porqué pero no tratabamos de cogerla con la mano sino solo buscabamos la manera de sentirla en la cara... todos nos inclinabamos y sonreiamos esperando la suerte de ser alcanzados por una. ¡Ya llegan!!
Entonces ocurrió, pude sentir algunas en mi mejilla ... agua de lluvia de estrella... recuerdo mover la cabeza buscando el contacto con ellas... todas las posibles... y tras la primera gota descubrí algo.
Estas gotas NO MOJABAN, no parecía agua tal y como la conocemos, sino parecía más bien un néctar de algo similar al agua pero que no mojaba.
Era como si al contacto con la piel se convirtiera instantaneamente en POLVO DE ESTRELLAS.
¿Quién no desearía sentirlo en la piel?
Fin.
Quizá influenciada por las Leónidas, quizá una salida a observar frustrada por la lluvia que ya no recuerdo... quizá el sueño de ver caer un meteorito ... quien sabe. Lo que si se es que este sueño, como los demás que he tenido astronómicos, me producen sensaciones increibles que no puedo describir y que desearía que otros pudieran vivir... aunque sea también en sueños. Los mios son tan reales... Escribirlos me ayuda a recordar vivamente las sensaciones que aportan.. y cielos! qué sensaciones... al releerlo lo he vuelto a vivir de nuevo. Desearía que todos pudiérais entrar en mi suelo para poder compartirlo y que sintais lo mismo que yo (como en la pelicula de Exploradores) pero como eso es imposible... recurro a esta otra opción: compartir mi relato en este blog.
Espero que os haya gustado.



























