Interior de M13: Regiones oscuras
No me quito el cúmulo globular de la cabeza. Ha pasado más de un mes de la observación en
Lo que más me obsesiona es recordar aquellas zonas oscuras que observé dentro de él. He visto multitud de fotografías del cúmulo, algunas impresionantes de su interior bien resuelto pero no hay rastro de esos inmensos callejones oscuros que vi. Quizá porque la fotografía acumula todo en uno “llenando” cada hueco hasta completar todo el interior del cúmulo (sumando las estrellas de todos los niveles de profundidad) pero el ojo no acumula como la cámara y aquellas más lejanas y de magnitudes más débiles no aparecen visibles permitiendo ver que hay “regiones” o vacíos oscuros entre los callejones de estrellas si perceptibles.
En la crónica que escribí comenté:
“Con
Cuando escribí esto sentía muy fuerte la emoción por la nueva experiencia vivida, era una nueva visión de un viejo amigo. Recuerdo que cuando vi esa región negra como un río de oscuridad me pregunté si eran imaginaciones mías o si de verdad estaba ahí a la vista. Un compañero lo confirmó inmediatamente y pensé… ¿Alguien más habrá visto este vacío de oscuridad?... Este es el boceto que realicé en grafito:
He leído muchas veces descripciones visuales de éste cúmulo pero en ninguna de ellas aparece descrito este detalle de río oscuro, y sin embargo se mostraba tan claro... La diferencia con otras observaciones es que en esta decidí utilizar más aumentos que de costumbre, hasta el máximo que la noche me permitió, llevando al límite la imagen.
La sorpresa llegó unos días después de esta observación de la mano de David Levy. Leyendo su libro “Guía Celeste” indica un comentario respecto de este cúmulo: “Algunos observadores del siglo XIX informaron de varias bandas oscuras que atravesaban este cúmulo, y no siempre aparecen en fotografías modernas. Sin embargo, el observador canadiense Alister Ling afirma haber visto esas mismas bandas con un telescopio de
Vino a mi mente la imagen del interior del cúmulo, con las dos alineaciones paralelas de estrellas, bien nítidas, algunas más adornaban el conjunto y entre ellas… quizá por contraste… parecían acompañarlas regiones oscuras. Y aquel río negro serpenteante. Quizá porque ya llevaba bastante tiempo al ocular y la vista se estaba cansando pero si me hubiera dado un descanso y después hubiera retomado el detalle es posible que hubiera detectado más bandas oscuras en la zona, pues os aseguro que había más cosas allí pero me resultaba difícil describir por estar en el límite de la cuasi-imaginación. Se que cuando llevas demasiado tiempo mirando un objeto débil el cerebro puede acabar por borrar detalles debido al cansancio y la falta de oxígeno, por eso hay que tomar descansos visuales. Ahora creo que no era la imaginación la que me mandaba esos mensajes sino que de verdad mi cerebro atisbaba algunos detalles que rozaban el límite y opté por ignorarlos por evitar falsos positivos debido al cansancio… ¡craso error!... Siento no haber dedicado otra media hora más al cúmulo, no se puede ir con ansia de ver tantas cosas. Nota mental: “te recuerdo que no hay como programarte una breve lista de objetos y dedicarles la noche entera a ellos… el tiempo que haga falta”…(una voz me contesta dentro de la cabeza): “si lo sé, pero reconozco que al final peco … es lo que te pasa por estar tanto tiempo sin salir…”
Suspiro y la emoción de pensar en una nueva salida me embarga de los pies a la cabeza.
Empiezo a pensar que no tengo remedio.
Leonor Ana Hernández



2 comentarios:
Como siempre Leo....Genial!!!
Un diez a la crónica y un 11? al boceto...
precioso
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